El riñón sano

El sano equilibrio de la química de nuestro cuerpo se debe en gran parte a la labor de dos órganos, los riñones. Estos órganos con forma de judía están ubicados justo encima de la cintura en la espalda y están protegidos parcialmente por las costillas. Cada riñón tiene la medida aproximada de su puño.
Cada riñón contiene alrededor de un millón de minúsculas partículas llamadas nefronas, que filtran y eliminan los líquidos sobrantes y los productos de desecho de la sangre.
El líquido sobrante y el desecho filtrado en los riñones se expulsan en forma de orina, que fluyen a través de tubos llamados uréteres hacia la vejiga, desde donde se vacía al exterior.
En resumen, los riñones realizan las siguientes funciones importantes:
- » Eliminan el exceso de agua del cuerpo
- » Eliminan algunos componentes de la sangre que en exceso pueden ser letales
- » Equilibran las cantidades de algunos minerales en la sangre, especialmente calcio y potasio
- » Ayudan a controlar la presión sanguínea (mediante la producción de la hormona renina)
- » Ayudan a producir glóbulos rojos (mediante la producción de la hormona eritropoyetina)
- » Ayudan al fortalecimiento de los huesos (equilibrio calcio, fósforo y vitamina D)
Nuestra supervivencia depende de estos órganos vitales, aunque se puede vivir una vida normal con un riñón solamente, o si ambos funcionan sólo parcialmente.
Sin embargo, en estos casos se ha de tener más cuidado con la dieta y cuidado de los riñones, para conservar su función residual.





